CARTA A LOS FELIGRESES DE MIRA-SOL
INFORMACIÓN IMPORTANTE SOBRE LA SITUACIÓN ACTUAL ANTE LA PANDEMIA DEL COVID-19
MN EDUARD MARTÍNEZ
Como ya sabéis hoy 14 de Marzo, el gobierno español ha declarado el estado de alarma en todo el territorio español.
La declaración del estado de alarma, de excepción y de sitio, se acuerda cuando surgen circunstancias extraordinarias que hagan imposible el mantenimiento de la normalidad de un territorio mediante los poderes ordinarios de las autoridades. Estas situaciones extraordinarias se regulan en la Constitución Española y por la ley orgánica 4/1981.
La situación por tanto ante la realidad de la pandemia es GRAVE. El riesgo de contagio es altísimo y las personas más vulnerables son los enfermos, ancianos y niños. El riesgo de MUERTE en las personas más delicadas es REAL.
Hablando con diversos profesionales de la medicina, me han indicado que el modo más efectivo de luchar contra la enfermedad es el CONFINAMIENTO, de lo contrario la situación se agrava al desbordar completamente todo el sistema sanitario, cosa que produciría el indeseado aumento de muertes por la enfermedad.
Hasta el momento las autoridades han limitado el aforo de los lugares públicos a UN TERCIO de su aforo normal, siempre que se garantice la distancia de seguridad de al menos un metro y medio entre persona y persona.
Nosotros, católicos, confiamos en la fuerza de la ORACIÓN, pero la CARIDAD nos exige también hacer un ejercicio de RESPONSABILIDAD ante la situación.
Los obispos han ido dado las siguientes normas hasta el día de hoy.
Retirar el agua bendita de las picas.
No besar las imágenes.
Mantener la higiene al máximo en la celebración Eucaristica, lavándose las manos los sacerdotes y ministros antes y después de cada celebración y antes y después de dar la Sagrada Comunión.
La suspensión de los actos que impliquen reunión de personas (catequesis, grupos, etc)
Que los niños y ancianos, así como personas de riesgo no vayan a la iglesia.
La comunión en la MANO con la debida disposición y reverencia.
– Seguir ESTRICTAMENTE las indicaciones que en cada momento den las autoridades.
A fecha de hoy, hora de esta carta, la autoridad eclesiástica de nuestra diócesis ha comunicado nuevas medidas, entre las cuales están: LA SUSPENSIÓN DE LAS MISAS CON FIELES y LA DISPENSA DEL PRECEPTO DOMINICAL, hasta nuevo aviso.
¿Qué significa esto?
En primer lugar NO SIGNIFICA QUE SE SUSPENDA LA MISA. El sacerdote seguirá celebrando la misa por toda la comunidad y por el mundo entero, pero lo tendrá que hacer sólo.
En segundo lugar, la DISPENSA DEL PRECEPTO DOMINICAL significa que NO SE COMETE PECADO NI MORTAL NI VENIAL, por no asistir al templo a la celebración Eucarística, y que en este caso TODOS QUEDAN EQUIPARADOS a la situación que tienen muchos enfermos, que no pueden salir de casa y escuchan la Misa por televisión e Internet.
Personalmente os hago unas recomendaciones:
Quedaros en casa, rezad el Rosario, leed en familia la Sagrada Escritura y ofreced sacrificios al Señor, seguid la misa por los medios de comunicación e internet y haced comuniones espirituales. No os alarméis ni perdáis la paz.
Yo sé que todos vosotros mostráis un gran Amor y Devoción por la Iglesia, sois asiduos a los Sacramentos y adoradores de Jesús sacramentado. Esto me llena de alegría como pastor y padre, me edifica continuamente y me ayuda a vivir gozoso el ministerio sacerdotal que por su bondad el Señor ha querido regalarme.
Os pido que acojais con humildad las disposiciones que ha establecido nuestro Obispo, en obediencia y amor filial a la Iglesia.
Respecto a cómo seguir las misas desde internet os dejo dos enlaces donde tendremos la Misa diaria:
En el canal de youtube del Obispado de Terrassa (BTTV) www.bisbatdeterrassa.org.
En el canal de un servidor podreis seguir las misas de la parroquia en el horario habitual:
Os pongo al final de esta carta la oración que ha hecho el Santo Padre para orar ante esta situación:
Oh María, tú resplandeces siempre en nuestro camino como signo de salvación y de esperanza.
Nosotros nos confiamos a ti, Salud de los enfermos, que bajo la cruz estuviste asociada al dolor de Jesús, manteniendo firme tu fe.
Tú, Salvación de todos los pueblos, sabes de qué tenemos necesidad y estamos seguros que proveerás, para que, como en Caná de Galilea, pueda volver la alegría y la fiesta después de este momento de prueba.
Ayúdanos, Madre del Divino Amor, a conformarnos a la voluntad del Padre y a hacer lo que nos dirá Jesús, quien ha tomado sobre sí nuestros sufrimientos y ha cargado nuestros dolores para conducirnos, a través de la cruz, a la alegría de la resurrección.
Bajo tu protección buscamos refugio, Santa Madre de Dios. No desprecies nuestras súplicas que estamos en la prueba y libéranos de todo pecado, o Virgen gloriosa y bendita”.
Rezad por vuestro párroco, que reza por vosotros.
El Señor esté con vosotros.
La Bendición de Dios Todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre vosotros y os acompañe siempre.